
El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, lanza un mensaje muy claro a los bancos: nada de
relajarse a la hora de dar préstamos, especialmente hipotecarios que es donde más está el foco en la
actualidad. «No estamos en 2008 pero no podemos ignorar señales que pueden aparecer», señaló en una
jornada organizada por las patronales AEB, CECA y Unacc sobre la competitividad del sector.
Ante la mirada de los primeros espadas de Caixabank, Banco Santander y BBVA, Escrivá les reclamó «una
vigilancia prudente y continua» de la situación aunque el sector se encuentre en estos momentos en una
posición de fortaleza, con entidades sólidas y «con una capacidad de gestión que es referente en Europa».
«Es esencial que los bancos mantengan criterios prudentes de concesión de crédito. La experiencia demuestra
que los riesgos suelen acumularse en las fases alcistas, cuando la percepción del riesgo tiende a relajarse»,
afirmó el gobernador, para añadir que «la situación del mercado inmobiliario requiere seguimiento y un análisis
granular. Esta es una responsabilidad nacional».
Aunque el dirigente reconoció que en estos momentos se están viendo «estándares prudentes» a la hora de dar
crédito, Escrivá quiso recordarle al sector que el Banco de España tiene «competencia para establecer
limitaciones». Esta frase no es baladí ya que justo en este momento el supervisor nacional se encuentra
analizando el marco de cara a poder imponer límites a la concesión de hipotecas.
ABC